Las botas de unicornio de Oonacat están pensadas para aquellas féminas aficionadas a relinchar y dar coces a la mínima provocación.

Valen 400 euros. Eso sería una ganga si estuvieran fabricadas con piel de unicornio, patas de unicornio y hechas a mano por un hábil unicornio que amputó las patas a su vástago para que alguien pudiera enfundarse las botas y montar a caballo para hacer la gracia, previo pago de la cantidad estipulada.

Pero no es así. En realidad se usan para caminar. O, bueno, algo parecido. En el siguiente vídeo podéis ver otro modelo, una especie de botas de diablo muy cómodas para estar por casa.

Fuente: nopuedocreer
 


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